No puedo negar mi pasado sicótico; pero si de algo estoy seguro es que la siquiatría no cura nada y dudo que la sicología haga mucho para mejorar lo que son problemas mentales que no son fácilmente sistematizados y estructurados en “enfermedades”. Empezando porque los diversos padecimientos siquiátricos son más que nada convenciones normativas usadas para justificar el sedamiento y control de quienes no pueden vivir bajo reglas sociales que nunca son opcionales. En la siquiatría uno está enfermo “por definición”; no porque se sienta necesariamente mal. Quienes hemos tenido crisis sicóticas hemos sido “tratados” contra nuestra voluntad; y básicamente lo que se nos ha hecho es sedarnos y obligarnos a continuar viviendo bajo estándares sociales en los cuales no estamos de acuerdo.
En cierta forma, una crisis sicótica es un mecanismo de defensa ante una realidad humana que se vee como un cruel chiste; volviendo al sicótico una caricatura de esta realidad. No importan los “detonantes”; simplemente se dan por ser los últimos eventos en una serie de crueles chistes sobre el comportamiento humano. Al menos creo que acabo de encontrar un buen complemento a la meditación; el escribir sobre esta insatisfacción con el comportamiento humano pero dejándo de lado la caricatura sicótica.
Una de las prácticas que si me han ayudado bastante es la meditación. En mi caso, la practico desde hace más de cuatro años y ha sido principalmente budista. El budismo toma como punto de partida que “la vida de quien no ha alcanzado el nirvana es sufrimiento”. En el entendimiento budista de sufrimiento; solo un humano puede ser libre de este tipo de sufrimiento existencial… pero a mi parecer no es porque el resto de seres vivos lo tengan y no puedan liberarse de este, sino porque solo un humano puede sufrir de esta forma. En general, en el mundo animal es más correcto hablar de dolor que de sufrimiento, y hay seres vivos que no pueden sentir dolor, como las plantas. La forma de vida de organismos autótrofos, que se alimentan a sí mismos, es más noble que el de organismos heterótrofos. En gran parte, el dolor se da en el momento en que un ser vivo se alimenta de otro, y esto incluye básicamente el único depredador de la humanidad: las enfermedades causadas por virus y bacterias. Así, el sufrimiento que se habla en budismo es relevante solo para humanos, y para animales es simplemente el dolor inherente a su lucha por sobrevivir, dolor base que se mantiene aún en un humano que halla alcanzado el nirvana (enfermedad, vejez y muerte). Esto, a mi parecer, indica que el sufrimiento es inherente a la vida humana, que el ser humano tiene una enfermedad mental o espiritual que no la tienen otros seres vivos.
La gente repugna y aburre, es inherente al humano vivir de una forma poco respetable, ya sea individualmente o si no, por el simple hecho de pertenecer a la Civilización Humana. Colectivamente ha escogido un estilo de vida arrogantemente centrado en sí mismo, en una vida con placeres temporales a pesar de destruir su entorno natural. Y aún sin esto, aún si la humanidad no hubiera inventado la tecnología necesaria para aislarse cada vez más de su entorno natural, la humanidad es repugnante. La forma de tratarse entre sí es patológica, ¿cómo esperan que alguien que vea esta realidad siga siendo “funcional” en una estructuración patológica de seres con naturaleza dañina?
La Civilización Humana no es opcional; no es fácil alejarse de algo que está en todo el mundo… una enfermedad que se ha propagado por todo el planeta. Actitudes que no se deberían dar siguen siendo llevadas a cabo por humanos. En este punto de la historia debería ser evidente que la guerra nunca es justificable y que el gobierno y las jerarquías sociales no benefician a la humanidad. Pero va más allá de esto, en la forma de actuar de la humanidad casi siempre se ve esta demencia existencial. No entiendo como no es evidente ante todos esta realidad… supongo que la gente o niega vivir en una sociedad fundamentalmente demente, o simplemente “sobrevive” y calla su sufrimiento.
Puedo cambiarme solamente a mi mismo y a una porción muy pequeña de la realidad, pero es sumamente difícil cuando ya se ha institucionalizado y se perpetua las actitudes dañinas humanas. Me limitaré entonces a escribir sobre esto, que al inicio será solamente terapéutico para alejarme de lo que una sociedad demente llama “enfermedad mental”, pero haciendo el caso en contra de las formas en las que estas supuestas enfermedades se “tratan”.
En una sociedad tan demente, es más fácil sobrevivir creyendo mentiras que se usan o para seguir la corriente demencial o para huir de esta realidad dañina con fantasías como las de un “cielo” o “seres celestiales perfectos”. Pero yo veo la realidad inmediata, y ya ma aburrí de sonrisas hipócritas, de inseguridades personales que se vuelven evidentes espontáneamente, de las mentiras perpetuadas como supuestas curas, del seguir actividades que no llenan y de todos esos momentos en que uno vee realmente las intenciones oscuras de la gente.
¿De dónde nacerá esta demencia colectiva? ¿Será cuando inventamos una tecnología suficiente como para sobrevivir sin ver sus consecuencias en el mundo natural? ¿Será debido a un uso no ético de la inteligencia que tiene la humanidad? No sé, pero si se debe encontrar una cura a esta demencia, tiene que ser colectiva, y el primer paso es aceptar que existe.
En cierta forma me siento atrapado en una realidad que no escogí y que no tengo el poder para cambiar, y esa es la realidad de la civilización humana, no del mundo natural o del universo. La existencia en sí no es dañina, solamente es. La vida en sí no es dañina, solamente cuando para preservarse destruye otra vida. Y ahora que pienso en destrucción, no es solamente la destrucción total en una muerte de otro organismo, es la destrucción de la felicidad de una persona. Tantas pastillas me han afectado, me han sedado y han destruido las experiencias positivas que tuve en mis crisis sicóticas. Porque, algunas experiencias que tuve dentro de estas supuestas “enfermedades mentales” son de las experiencias que más me han alegrado en esta vida. Esa es una de las falacias de la sicosis, para quien está en una crisis sicótica… algunas experiencias pueden ser sumamente enriquecedoras y después de cada crisis uno puede mejorar substancialmente como persona. Al sedar, se eliminan tanto las actividades potencialmente peligrosas para los demás como este tipo de experiencias enriquecedoras.
Hay una serie de actitudes dañinas que se dan solamente en la sociedad humana. Como especie la humanidad es dañina para todas las especies, incluyendo individuos de su propia especie, a niveles y en formas no vistas en las otras especies. ¿En qué base se considera la humanidad como la forma superior de vida? ¿Qué relevencia tiene autoproclamarse superior? El simple hecho de que otras especies no puedan debatir sobre esta supuesta superioridad humana, no hacen esta arrogante autoproclamación verdadera.
Me interesa bastante formas de conciencia que puedan surgir en vidas autótrofas, tal vez más en otros planetas, y aún en otros planos de existencia. Por sí mismo, el poder vivir sin quitarle la vida a otros seres vivos es ya una forma de vida muy noble e inofensiva. Si tomo el ahimsa (inofensividad, pacifismo, tranquilidad y ecuanimidad, ausencia de odio y enojo) como ética de vida, ¿para que escoger una forma de vida heterótrofa en una siguiente vida? Esto es una omisión extraña en las religiones dármicas con respecto a la reencarnación o renacimiento: se omite por completo la posibilidad de vida como un organismo autótrofo… no se puede renacer en una planta, a pesar que sea también una forma de vida.
Siguiendo con el renacimiento, en realidad el concepto de nirvana o moksa (al menos en el jainismo), incluye el no volver a renacer. Y aún el renacimiento es algo animista, a pesar de que en el budismo se empieza a dudar de la existencia de un ser como un ente permanente; un alma o espíritu eterno. Si es este el objetivo último del budismo y el jainismo, ¿no es una simple muerte material de cualquier organismo? El buscar no volver a renacer es asumir que el renacimiento es posible.
Aún con estas interrogantes sigo siendo budista, ya que su práctica me ayuda bastante en mi vida. La simple búsqueda del nirvana, en la forma en que está explicado y con las prácticas que se recomiendan seguir para alcanzar este estado, es provechoso. Además, hay una realidad subyacente que he descubierto por medio de la meditación que me trae paz y felicidad. Experimentar esta realidad le llamo un acercamiento al nirvana, porque es su continua búsqueda lo que me ha hecho alcanzar este tipo de entendimiento. En cierta forma esta realidad la percibo más real que lo que comúnmente se llama “materialismo”. La ciencia, aunque sea sumamente útil para medir lo que se puede medir y para explicar lo que es comúnmente percibible para cualquier humano, no sirve para explicar lo que comúnmente se llama “espiritual”… de hecho ni siquiera lo intenta describir. El problema surge cuando se usa la ciencia para curar padecimientos que son en realidad espirituales.
La relación entre espíritu y mente es interesante. En cierta forma el espíritu se puede entender como una mente eterna, como algo que influye la mente o como la base o centro de una mente. Sin embargo, cuando se trata de dar un tipo de contenedor a este espíritu, después de la muerte, se dan lo que básicamente se pueden definir como mundos imaginarios.
El recordar mis vidas pasadas fue interesante, y aún ahora estoy aprendiendo de mi vida inmediata pasada, ya que no fue en este planeta y probablemente tampoco en este plano de la existencia. Es bastante probable, que mi disgusto por la humanidad se debe al haber experimentado otro tipo de sociedad que no es tan patológica. Lo curioso, es cuando este tipo de vida se puede definir básicamente como una vida de deva (en budismo: una vida que es más cómoda que la de un humano). La ironía es que una vida humana se considera más provechosa que una vida de deva, y tiene sus ventajas, pero pienso que esta concepción se da porque quienes la formulan son humanos. La vida humana no tiene porque ser superior, de hecho tampoco la de deva, la forma de vida que considero superior la llamaré “autótrofa conciente”: seres vivos que se alimentan sin matar otros seres vivos y que son concientes de su propia existencia. Esa es la forma de vida que preferiría, si fuera posible, pero la sola concepción se aleja de las religiones ya establecidas… y la verdad nunca la he oído expuesta por alguien más. Un ejemplo sería tener solamente un cuerpo astral que necesite solo de luz (astros) para vivir, pero no tenga que comer nada y no tenga un doble en el plano material.